domingo, 17 de noviembre de 2013

Empate sin goles en un partido con dos caras

La UD Pilas dominó de forma infructuosa durante 70 minutos, mientras que el Camas rozó la victoria en los minutos finales.

José Mari Moreno, técnico de la UD Pilas, solo pudo contar para este partido con 15 jugadores disponibles, más el guardameta juvenil Carmena, que ocupó plaza en el banquillo. Tal es la plaga de bajas que asola al equipo; a saber, por lesión: Álex, Chiqui, Fran y Anguas y por sanción: Alonso a los que se unieron Quique y Gabri, castigados con uno y cinco partidos respectivamente, tras el choque de la jornada anterior.

Juradito se mostró muy activo a lo largo de todo el partido
A pesar de todo, la puesta en escena del equipo pileño en el difícil campo del Camas fue más que buena. Durante 70 minutos, el conjunto pileño se mostró francamente superior a su rival, que se defendió bien y se vio obligado a buscar el peligro en acciones a balón parado. Fricu estuvo muy seguro durante todo el partido y extraordinario en la recta final, realizando paradas providenciales. En la defensa, rindieron a buen nivel los laterales Curro y Juradito, este último con fuelle para sumarse en muchas ocasiones al ataque. Lo mismo cabría decir de la pareja de centrales, formada por Quintero –que reaparecía- y Lego, que cuajó un partido muy serio. Esteban, Rojas  y Alberto no dieron un balón por perdido en la zona ancha, y lo jugaron con criterio cuando tocaba construir. En las bandas, Antonio Estévez y Porras (que jugó desplazado hacia la izquierda) ofrecieron una pelea constante, al igual que Rafa en la punta del ataque.

La primera parte fue de claro dominio pileño, si bien es cierto que apenas se crearon oportunidades de gol, y los centrales Manu y Marín se encargaban de alejar todo atisbo de peligro que se pudiera cernir sobre las inmediaciones de Quico. Una falta algo escorada en la que Antonio Estévez intentó sorprender al meta local fue la acción más peligrosa generada por los de José Mari Moreno en esta primera entrega del choque (m. 6), junto con una llegada de Porras, que vio cómo el portero Quico se le anticipaba, cuando ya se disponía a rematar.

El portero Quico se anticipa a Porras

La segunda parte comenzó con el mismo decorado ya descrito: la UD Pilas acumulaba más posesión, y merodeaba la frontal del área local, pero allí morían sus intentos atacantes, sofocados por la eficaz defensa camera. En el m. 53, un magnífico centro de Antonio Estévez fue rematado defectuosamente por Rafa, que se encontraba en posición forzada. Y en el 54, llegó la mejor oportunidad para la UD Pilas, tras un contragolpe que permitió a Porras plantarse cara a cara con Quico, aunque el pileño, algo desequilibrado, estrelló su remate en el cuerpo del portero.

Juan Antonio Sivianes, entrenador del Camas, había guardado mucha artillería en el banquillo, tal vez buscando precisamente lo que estaba ocurriendo: que la UD Pilas se desgastara en un dominio infructuoso, para matar el partido en la recta final. De este modo, fue dando entrada en el campo a hombres de mucho peso ofensivo, como Chía, Bau, Mondaca y Ortega.

La presencia de estos jugadores en el terreno de juego coincidió con el paulatino cansancio de los blanquiazules y poco a poco las sensaciones fueron cambiando, conforme los cameros ponían en apuros a Fricu. José Mari Moreno retiró del campo a Rafa y colocó en su lugar a Jorge y más tarde dio entrada a Loren en lugar de un Esteban que se había mostrado muy participativo y acertado durante los minutos que estuvo en el campo. El último cambio fue el de Bueno en lugar de Antonio Estévez, para tratar de taponar la banda izquierda, por donde los locales estaban entrando con comodidad.

Precisamente por esa banda llegó el primer gran susto para la portería pileña, cuando Ortega aprovechó un error de Curro para servir en bandeja a Chía, cuyo remate interceptó de forma magistral Fricu (m. 71). El Camas apretaba y empezaba a llegar al corazón del área pileña con demasiada facilidad. Chía rondó el gol en dos ocasiones consecutivas (m. 77 y 79) y empezó a quedar en evidencia que el gran trabajo acumulado durante más de una hora de partido podía irse al traste en alguna de estas acciones.

Fricu estuvo providencial en la recta final del partido
Para colmo de males, el vuelco que había dado el choque en cuanto al juego, se vio acompañado también por un extraño viraje del colegiado Cámara Molina, que pasó de estar realizando un gran trabajo (si descontamos que había perdonado la expulsión al central Marín) a machacar a la UD Pilas con decisiones inexplicables. Primero castigó al equipo pileño con un libre indirecto dentro del área, cuando Fricu, tras atrapar el balón, recriminó algo a Quintero y tardó un poco en sacar, pero en modo alguno más de los cinco segundos que establece el reglamento (m. 82). El golpeo de Chía se estrelló en la cepa del poste. Más tarde expulsó a Porras (m. 87) por una falta que en absoluto mereció la segunda cartulina amarilla (la primera se la había mostrado por protestar). Y en la recta final señaló una falta inexistente de Bueno, en la esquina del área que originó un córner, rematado por Chía al fondo de las mallas, tras controlar el balón con la mano. Menos mal que el juez de línea estuvo atento e invalidó la acción, por lo que el gol no subiría al marcador.

En la imagen se aprecia cómo Chía se ayuda de la mano para controlar el balón. El gol estuvo bien anulado
Así se llegó al pitido final, celebrado por la parroquia pileña, ya que, tal y como se había puesto el partido, el punto que se atesoraba corría serio peligro. La UD Pilas transmitió buenas sensaciones durante muchos minutos y jugó como un verdadero equipo, solidario en el esfuerzo. Faltó el gol, como en otras ocasiones, y no hay que dejar de trabajar para conseguir que llegue en los próximos partidos.

Terminamos esta crónica con un detalle que habla bien a las claras de la desigualdad de criterio que muestran los colegiados a la hora de aplicar el reglamento: en una acción de ataque, Quintero había quedado lesionado en el área contraria, y el Camas continuó la jugada. Una vez fuera el balón, algunos espectadores pileños recriminaron a los jugadores azulinos su falta de deportividad, y uno de ellos lanzó un balonazo al público y otro profirió un grave insulto. Todo fue visto y oído por el asistente, que no le dijo nada al colegiado y el asunto quedó en nada. Recordemos que Alonso cumplía en esta jornada su segundo partido de sanción, precisamente por dirigirse al público en el partido jugado en Cantillana.

FICHA TÉCNICA:

CAMAS CF: Quico, José Mari, Fali, Manu, Marín, Selu (Mondaca), Viaja (Chía), Edu, Secano (Fabio), Llanos (Bau) y Megías (Ortega).

UD PILAS: Fricu, Juradito, Curro, Lego, Quintero, Esteban (Loren), Antonio Estévez (Bueno), Porras, Rafa (Jorge), Alberto y Rojas.

ÁRBITRO: Cámara Molina. Expulsó por doble amarilla a Porras (m. 87). Amonestó a los locales Llanos, Selu, Edu y Marín y a los visitantes Fricu y José Mari Moreno (técnico).

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