"¿Cómo es posible que este partido haya terminado así?" Esa era la pregunta que nos hacíamos todos los presentes en el estadio Ntra. Sra. De Setefilla (locales y visitantes), después de haber visto lo ocurrido durante los noventa y tantos minutos que duró el choque, que finalizó con la victoria del Lora CF por 3-1. Parecía mentira que la UD Pilas se estuviese retirando a los vestuarios sin ningún punto y con un resultado que en modo alguno hacía justicia a los méritos contraídos por unos y otros en el terreno de juego.

La UD Pilas jugó un partido completísimo, de los mejores como visitante en todo el campeonato. Desde el comienzo empezó mandando y tal vez sea por el hecho de que el Lora de Dioni Arroyo es un equipo que se encuentra más cómodo sin balón que con él, lo cierto es que los pileños se hicieron dueños de la pelota y estuvieron bien en todas las líneas, incluido el ataque, que en esta ocasión sí que fue capaz de generar peligro en la meta visitante (destacó especialmente en este aspecto el gran partido de Cañada).

Remate de Porras que sirvió para anotar el 0-1
Desde los primeros minutos el partido se jugaba en la parcela loreña. En el 9’, Porras fue objeto de un penalti clarísimo que el árbitro no sancionó, a pesar de que la infracción ofrecía pocas dudas. El equipo local esperaba agazapado atrás, buscando montar algún contragolpe, algo que ocurrió por primera y única vez en toda la primera parte en el m. 20, cuando Resumi remató fuera.

El 0-1 lo consiguió Porras al rematar de forma espectacular de cabeza un gran servicio de Fran (m. 31) y Ponce tuvo el segundo en sus botas en el 35’, en otro balón de Fran que dejó solo al juvenil en boca de gol, aunque su control fue defectuoso y paró el guardameta.

El Lora empató en un córner y con mucha polémica. Corría el m. 39’ cuando golpeó desde la esquina Copete y el balón se alojó directamente en el fondo de la meta de Ramón, que recibió el impacto en el área pequeña del cuerpo de un contrario. El juez de línea levantó su banderín indicando la infracción, pero el señor Cabrera Noguera, después de conversar con él, decidió dar validez al tanto. En este tipo de situaciones los árbitros siempre suelen dar la razón a sus asistentes. Esta vez no, y nos tocó a nosotros. Las protestas pileñas costaron la tarjeta amarilla de Ramón y la expulsión del técnico José Julio Monsalves, que abandonó el banquillo indignado.
Momento en el que el delantero desequilibra a Ramón en el 1-1
Tras el paso por los vestuarios, los blanquiazules salieron aún más enchufados y en el 48’, una internada de Chiqui en el área fue cortada por Lolo con un derribo claro. El árbitro señaló la pena máxima, que nadie protestó, y amonestó al defensor. Lanzó Quintero a la derecha de Linares, pero este adivinó la trayectoria del esférico y desvió la pelota a córner, con una gran parada. Tras el saque de esquina, el balón quedó suelto en el área pequeña y Chiqui remató a bocajarro, encontrándose de nuevo con una intervención increíble de Linares, que evitó un gol que parecía inexorable.

Cañada realizó un gran partido
El partido tenía claro color blanquiazul y Dioni Arroyo trató de reaccionar dando entrada en el campo a Bejarano y Fran Osuna en lugar de Resumi y J. Carlos. Por parte pileña, Gabri entró en lugar de Rojas, sólo dos minutos antes de que Cañada fuera derribado en el área por Piti, en lo que fue el segundo penalti a favor de los pileños (65’). Con Gabri en el campo, fue éste el encargado de ejecutar y le pegó fuerte y al centro. El portero se estiró de nuevo hacia su derecha, con tan buena fortuna para él que desvió el esférico con los pies.  El juego siguió con un contragolpe local que terminó en córner. A la salida del mismo, y tras un segundo centro al área, marcó Bejarano el 2-1 (68’). Increíble pero cierto: de poder ir ganando holgadamente el partido, se pasaba a marchar por detrás en el marcador, ante un rival que se estaba limitando a defenderse. De hecho, Ramón no tuvo que hacer ninguna parada en todo el encuentro. Su trabajo se limitó a recoger tres veces el balón del fondo de su portería.

José Julio dio entrada a Rafa en lugar de Porras, que pidió el cambio por un problema en el tobillo y posteriormente a Zayas por Chiqui. El equipo siguió intentando al menos empatar, aunque bien es cierto que ese gol hizo mucho daño y cada vez los ataques creaban menos problemas a la numerosa zaga local.

Linares fue el mejor de su equipo
En el tiempo añadido, una pérdida de balón en defensa regaló a Miguelito la posibilidad de anotar el 3-1, solo ante Ramón. Así terminó el partido: con ese resultado tan inconcebible, que la parroquia local festejó de forma especial, consciente de que pocas veces se pueden sumar tres puntos tras un encuentro como el que acabábamos de vivir.

La UD Pilas, como es lógico, se marchó con la desesperación de haber dejado escapar una oportunidad de oro de volver a ganar, tras haber hecho todos los méritos posibles para conseguirlo, salvo superar a Linares, auténtico héroe del partido. El árbitro tampoco ayudó, pues, a pesar de haber decretado dos penaltis, perdonó otro igual de claro en la primera parte y dio por válido el 1-1, que su asistente había anulado.

El próximo domingo volvemos a jugar en nuestro estadio, donde recibiremos a La Barrera (12:00 H), que viene de ganar con solvencia al Pedrera. Será otro duro rival, ante el que la UD Pilas intentará convertir de una vez por todas las buenas sensaciones en puntos, que es lo que ahora más necesitamos.

FICHA TÉCNICA

LORA CF: Linares, Copete, Lolo, Valerio, Piti, Nino (Rubio, m. 87), Resumi (Bejarano, m. 53), Fran Carbonell, J. Carlos (Fran Osuna, m. 53), Miguelito y Álex.

UD PILAS: Ramón, Chiqui (Zayas, m. 77), Soldán, Quintero, Juanma Ramírez, Esteban, Rojas (Gabri, m. 63), Fran, Cañada, Ponce y Porras (Rafa, m. 70).

ÁRBITRO: Esteban Cabrera Noguera, gaditano. Amarillas para los locales Linares, Lolo, Piti, Resumi, J. Carlos y Rubio y para los visitantes Ramón, Esteban, Fran, Cañada y Porras. Expulsó al técnico pileño, José Julio Monsalves.

GOLES: 0-1: Rojas (m. 31); 1-1: Copete (m. 39); 2-1: Bejarano (m. 68); 3-1: Miguelito (m. 90).