Lo que se venía atisbando desde hace tiempo, finalmente ha ocurrido: la UD Pilas ha perdido la categoría y jugará la temporada próxima en 2ª Andaluza. Las opciones de permanencia que tenía el equipo pileño eran mínimas y pasaban por derrotar al Puebla, cosa que no ha ocurrido, por lo que el descenso se ha consumado ya matemáticamente.

En el fútbol amateur, un descenso es un golpe duro, pero no una tragedia. Lo importante es mantener las estructuras, la masa social, la cantera y seguir fomentando el fútbol a nivel local, para que nuestros jóvenes se formen y disfruten con la práctica de este bello deporte.

Lo primero, es la autocrítica. Todos (directivos, entrenadores, jugadores y también los aficionados) debemos analizar qué hemos hecho y si podríamos haber dado más de nosotros mismos para evitar este triste final. De ahí han de surgir conclusiones que nos ayuden a mejorar y a recuperar la ilusión para hacer un equipo competitivo que aspire el año próximo a recuperar la categoría que ahora abandonamos.

Ha sido una temporada muy difícil. Ha habido innumerables contratiempos ante los que finalmente no nos hemos podido sobreponer: se marcharon muchos jugadores importantes, las lesiones castigaron duramente a la plantilla y sufrimos arbitrajes muy dañinos (entre los que no hay que contar el de este último partido, muy bien llevado por María Bermejo Villa). Todo ello se ha traducido en este fracaso deportivo del que es obligado recuperarse cuanto antes.

Como ejemplo de todo esto, podemos poner el partido ante el Puebla, que los cigarreros ganaron gracias al impulso que Manuel Núñez pudo poner en el campo desde el banquillo, con cuatro cambios que resultaron fundamentales, mientras que José Manuel Fidalgo se vio obligado a hacer un cambio en el primer tiempo por lesión y en el segundo ya no disponía de hombres en la reserva que estuvieran en condiciones de jugar, salvo Juanma, que entró por un exhausto Galán. Esa diferencia resultó crucial, pues fue en los últimos minutos, cuando los visitantes aprovecharon el agotamiento pileño para lograr los dos goles que les dieron la victoria.

Por lo demás, el choque fue muy parecido a muchos otros disputados este año, en el sentido de que la UD Pilas terminó cayendo ante un equipo que no demostró ser muy superior futbolísticamente hablando, salvo en los últimos minutos, por las circunstancias relatadas.

Para empezar, Fidalgo no podía contar con dos piezas muy importantes, como son Ramis y Rojas,
Alineación titular
ambos sancionados (este último vio la quinta amarilla ante la PD Rociera, en partido correspondiente a la jornada 33 y tuvo que cumplir su sanción en la 32). El técnico blanquiazul colocó a cuatro defensas (Chiqui, Zayas, Salado y Bernal), con Elio por delante; una línea de tres centrocampistas (Miguel, Salva y Juan Anguas) y dos atacantes (Nacho, y Galán, que volvía tras una larga lesión).

En el m. 18 conectó muy bien Miguel con Nacho, pero el remate de este se marchó fuera. Lo peor, con todo, fue que el máximo artillero pileño se lesionó en esa acción y tuvo que ser sustituido por Pedro.

El primer tiempo resultó muy igualado, con opciones para ambos contendientes (la más clara la desperdició el cigarrero Yeray) y el marcador no se movió.

Tras la reanudación, el partido siguió siendo muy competido, y Galán gozó de una buena ocasión que remató fuera (53'). Por parte visitante, las acciones más peligrosas nacían de las botas de Martos, que lograba penetrar con peligro, pero sus servicios no encontraban el destino buscado, como ocurrió en el m. 61', cuando Zayas llegó para despejar un centro muy peligroso.

Galán y Pedro gozaron de las mejores oportunidades pileñas
La suerte del choque pudo cambiar en el 67', en una jugada que terminó con un mano a mano de Pedro ante Hermida, que el delantero estrelló en el cuerpo del guardameta. Tampoco acertó Pedro en otro remate posterior, desviado por un defensor y a partir de ese momento el Puebla, gracias al aire fresco aportado por los cambios y por el gran partido de Martos, se fue a por el partido y logró una ventaja muy importante en el 74', momento en que Zayas fue expulsado por cometer falta precisamente sobre Martos cuando este se disponía a encarar a Anguas.

En la recta final, el Puebla se volcó sobre la meta pileña y solo la falta de acierto mantenía las tablas en el marcador, mientras que Juan Anguas, en una acción personal, hizo trabajar a Hermida para evitar el gol local.

En el 89' acertó Andrés a culminar uno de los contragolpes cigarreros, poniendo el 0-1 en el marcador. Y ya en el alargue, otra contra fue resuelta por Zurita, que estableció el 0-2 definitivo.

El Puebla celebró efusivamente la victoria, que le permite mantenerse con opciones de salvar la categoría, mientras que los futbolistas pileños, agotados y con el peso de un descenso en sus espaldas abandonaban el terreno de juego abatidos.

Como decíamos al principio, ahora toca levantar la cabeza y seguir trabajando para lograr recuperar la categoría cuanto antes. Para ello, es fundamental que se mantenga el bloque de jugadores, que todos apoyemos a la Directiva resultante del próximo proceso electoral y que la afición tome conciencia del papel tan trascendente que le tocará jugar en el reto que se nos plantea.

Recordemos que el próximo jueves (21:00 H) los socios de la UD Pilas tienen una cita importante en la Asamblea General que se celebrará en el estadio Manuel Leonardo Vebtura y en la que se pondrá en marcha la renovación de la Junta Directiva con la presentación de candidaturas.

Ahora, más que nunca, es necesaria la unidad de todos en torno a un sentimiento, el sentimiento blanquiazul.

FICHA TÉCNICA

UD PILAS: Anguas, Chiqui, Bernal, Zayas, Salado, Elio, Galán (Juanma, 70'), Salva, Nacho (Pedro, 25'), Juan Anguas y Miguel.

PUEBLA CF: Hermida, Millán, Diego (Zurita, 78'), Prósper, Vélez, Conejito, Yeray (Andrés, 72'), Mena (Fran, 63'), Adri Collado (Edu, 63'), Fau y David Martos.

ÁRBTRO: María Bermejo Villa, auxiliada en las bandas por Lidia Gil Vázquez y Noelia Chacón de Dios. Expulsó con roja directa a Zayas (74'). Amarillas para los visitantes Prósper y Millán.

GOLES: 0-1: Andrés (89'); 0-2: Zurita (92').
El trío arbitral, íntegramente femenino, realizó una gran labor