domingo, 16 de septiembre de 2018

Golpe de autoridad de la UD Pilas ante un difícil rival (4-0)

Antes del partido se guardó un minuto de silencio en memoria de D. Cristóbal Acosta, padre de los "Perole", exjugadores de nuestro equipo.

La UD Pilas 18/19 ofrece motivos para la ilusión. Y no ya sólo por los resultados, que son magníficos (tres victorias en tres partidos, que le llevan a disfrutar del liderato) sino, sobre todo, por las sensaciones que transmite. Los blanquiazules se muestran como un conjunto solidario en el esfuerzo, que no se arruga ante las adversidades, que gestiona bien los momentos de los partidos y donde cada jugador que participa aporta cosas positivas. Es, en definitiva, un EQUIPO que en cada partido pone de manifiesto cualidades que lo convierten en un rival muy difícil de batir. La competición es larga y los momentos malos llegarán pero, de momento, la nave comandada por José González “Che” está ofreciendo una carta de presentación que está entusiasmando a su parroquia.
En esta ocasión, el cuadro pileño venció con contundencia (4-0) a la AD Mosqueo, un rival que, a pesar de lo abultado del marcador, puso las cosas muy difíciles, demostrando ser un equipo muy a tener en cuenta en este Grupo I de la Segunda Andaluza. El conjunto palaciego, bien comandado por Cachana y Ángel, presionó mucho, dominó el juego en algunos momentos del partido, pero terminó sucumbiendo ante el gran trabajo defensivo y la mayor pegada de los nuestros.

Para este choque, Che introdujo varios cambios en el once inicial con respecto a la jornada anterior, ya que fueron titulares Juanmi, Diego, Porras, Nacho y Lego. Pero la disposición táctica era la misma, con Burgos bajo los palos, cuatro defensas (Mesa, Salado, Juanmi y Diego, que actuó por el flanco izquierdo), dos pivotes en el centro del campo (Rojas y Porras), tres jugadores en la media punta (Gabri, Ponce I y Lego) y un delantero de referencia (Nacho).

La AD Mosqueo intentó desde el principio dificultar la salida de balón de los blanquiazules, ejerciendo una fuerte presión adelantada, pero a balón parado ya pudo marcar Juanmi en el 3’ al rematar ligeramente desviado un saque de esquina. Del mismo modo (a balón parado) iba a llegar la jugada que abrió el partido: una falta cercana a la esquina izquierda del área provocó un manotazo de Bravo que el colegiado consideró penalti, por desviar el jugador palaciego de forma determinante la trayectoria del balón. Ejecutó Gabri, poniendo el 1-0 en el marcador cuando sólo habían transcurrido 10’ minutos de juego. 
A partir de ese momento, vimos un partido interesante e igualado, en el que los visitantes intentaban rehacerse, y dominaron por momentos, aunque seguíamos sin noticias de peligro en la portería de Burgos. El que realmente ponía en apuros la portería contraria era la UD Pilas, como ocurrió en el 23’, cuando Nacho dispuso de una doble oportunidad, primero de cabeza y después con una espectacular chilena que se marchó rozando el ángulo de la portería de Israel.

En el 37’ Ponce I fue derribado dentro del área, cuando se disponía a rematar. Fue un penalti bastante claro, que el colegiado no quiso indicar, tal vez por aquello de que ya había castigado con una pena máxima al equipo aurinegro.
En la segunda mitad, que empezó con los cambios de Chiqui y Zayas en lugar de Diego y Juanmi, salieron más enchufados los visitantes, aunque se mostraban inoperantes en ataque y no traducían su dominio en ocasiones de gol.

La UD Pilas, por su parte, gestionaba bien el partido y no pasaba apuros. Incluso incrementó su ventaja en el marcador en el 55’ tras un magistral pase de Rojas que dejó a Nacho mano a mano con Israel. Después de regatearlo, consiguió el 2-0 no sin suspense, ya que el balón llegó a tocar en la parte inferior del larguero y terminó en la red.
Este gol marcó un punto de inflexión importante, aunque quedaba tiempo por delante y Velasco arriesgó situando a tres hombres en punta, en busca del gol que metiera a los suyos en el partido. Pudo conseguirlo en el 61’ a la salida de un córner, pero el remate a bocajarro fue salvado por la defensa pileña en la línea de gol. Ahí se apagaron las posibilidades del equipo palaciego, que ya no volvió a inquietar al meta pileño.

El equipo de Che, con un espíritu de esfuerzo encomiable, cerraba todas las posibilidades de reacción de su rival y no mermó ni un ápice sus prestaciones con los cambios. Todo lo contrario: siguieron llegando las ocasiones, como la que tuvo Álvaro en el 80’, con un remate ligeramente desviado.

En los minutos finales la maquinaria blanquiazul no cesó de golpear y llegaron dos goles más: uno de Alfonso al rematar un balón que recogió en el segundo palo (87’) y otro de Porras, que veía así premiado su enorme esfuerzo a lo largo de todo el encuentro (90’).

El 4-0 cerraba de forma abultada un partido en el que la UD Pilas fue superior a una AD Mosqueo que dejó impresión de buen equipo, aunque se vio superada por los nuestros en los aspectos claves del juego.

Es, sin duda, un comienzo ilusionante, pero que no debe dejar paso a la excesiva confianza. Sólo trabajando y trabajando como lo viene haciendo el equipo podrán llegar los resultados positivos en una ligua que no ha hecho más que empezar.

FICHA TÉCNICA

UD PILAS: Burgos, Mesa, Diego, Salado, Juanmi, Rojas, Ponce I, Porras, Nacho, Gabri y Lego. También jugaron: Chiqui, Zayas, Márquez, Javi Mara, Álvaro y Alfonso.

AD MOSQUEO: Israel, José, Ratón, Cuca, Kisko, Cachana, Boti, Morato, Bravo, Ángel e Iván. También jugaron: Joaquín, Caramelo y Burrita.

ÁRBITRO: Caro Márquez. Amonestó a los locales Juanmi, Porras y Ponce I y a los visitantes Bravo, Ratón, Morato y Ángel.

GOLES: 1-0: Gabri, de penalti (9’); 2-0: Nacho (55’); Alfonso (87’); 4-0: Porras (90’)

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