martes, 7 de mayo de 2019

El sueño acabó en llanto


A pesar de la humildad de nuestro proyecto y competir contra equipos de mucho mayor presupuesto, la UD Pilas inició la temporada convencida de luchar por el objetivo del ascenso a sabiendas de la calidad y capacidad que atesoraban los miembros de su plantilla y cuerpo técnico.
Tras una magnífica temporada en la que, hasta la fecha, se han conseguido 73 puntos de 99 posibles (suman 72 en el casillero por la sanción recibida tras los acontecimientos en Aznalcóllar), aunque parezca extraño, el equipo de Che afrontará la última jornada sin posibilidades matemáticas de aspirar a ninguno de los dos puestos que dan la posibilidad del ascenso directo. Así de duro: conseguir el 73% de los puntos en disputa no ha dado ni siquiera para llegar al último partido ante su rival directo con alguna que otra opción.  Cabe destacar la 2ª vuelta casi perfecta de La Barrera C.F., que ha conseguido 15 victorias y un empate en los 16 partidos que llevamos de este tramo final de temporada.

Así de cruel puede llegar a ser esto del fútbol. La UD Pilas debía ganar su partido en Peñaflor y, a pesar de merecerlo, no lo hizo, por lo que los resultados de la jornada acaban con sus opciones de seguir soñando.

El encuentro comenzó muy accidentado. Cuando corría tan sólo el primer minuto de partido, un choque totalmente fortuito entre Salado y Rayo en la disputa de un balón aéreo acabó con el delantero local desplomado en el suelo tras la caída. El miedo producto del susto por las sensaciones de lo que se veía inundó a todos los que había allí presentes. El juego anduvo parado al menos 20 minutos ya que tuvimos que esperar que llegase la ambulancia para que lo socorriera y se lo llevase al hospital vistos los daños que se pudieran haber ocasionado. Desde la UD Pilas mandamos nuestro más sincero apoyo tanto a él como sus familiares y compañeros, y esperamos una pronta recuperación y que tal accidente quede como un triste susto lo antes posible.

El partido se reanudó con bote neutral pero el cronómetro a cero (directriz comunicada por la misma colegiada del encuentro)  y a los 2 minutos Gabri pudo adelantar a los suyos pero Fede actuó bien ante el buen lanzamiento a balón parado del capitán pileño.

En el 9’, el colegiado anuló un gol de Salado por fuera de juego tras peinar un compañero una falta lanzada al área por Gabri. Cuatro minutos más tarde, ni el linier y la colegiada del encuentro vieron cómo Francisco, veterano capitán local, agredía a Ponce sobre la línea de su portería en la espera de un lanzamiento de córner. En el 19’, Chiqui envió el balón al larguero tras rematar con la testa un buen servicio de Álvaro Sánchez. En el 28’, Burgos anduvo muy bien para evitar el peligro ante los disparos de Juan Manuel y Rubén. En el 36’, un centro de Titi se envenenó de tal manera que exigió la mejor versión de Burgos para mandar el esférico a córner.

Terminó la primera mitad sin novedades en el marcador. Un equipo local muy veterano y especialmente motivado a pesar de no tener nada en juego que mostraba la eficacia defensiva que le ha caracterizado durante toda la temporada ante una UD Pilas que trataba de apretar y que no pudo aprovechar sus acercamientos al área rival.

Comenzaba la 2ª mitad y de nuevo Fede hacía gala de sus cualidades para evitar con una gran intervención el gol de Salva desde media distancia. Un minuto más tarde, un robo de Cisqui sirvió para una contra blanquiazul, pero de nuevo Fede apareció para evitar el gol de Nacho.

En el 58’ llegó la primera gran polémica del encuentro en contra de los intereses de nuestro equipo: tras un mal pase de un jugador local, el balón se marchaba plácidamente por línea de fondo cercano al banderín de córner. Gabri andaba calentando por allí, por lo que cogió la pelota con buena fe para dársela a Burgos y dar continuidad al juego. Para sorpresa de todos, tanto la colegiada cómo el linier entendieron que la pelota no había salido y pitaron falta a favor del equipo local. Además, decidió expulsar a Gabri con roja directa al entender que interrumpió el juego de manera deliberada. La pelota salió, pero entendiendo el error de que creyeran los jueces de que no había sido tal, sorprende que creyera voluntariedad alguna en la acción de Gabri, y mucho más, que interrumpiera el juego de manera deliberada para sus intereses, pues el balón iba para saque de puerta a favor de su equipo, y el rival más cercano estaba a unos 10/15 metros de distancia sin ánimo ni intención alguna de disputar la posesión.

En el 66’, de nuevo la polémica aparecía en una decisión arbitral, siendo esta vez la causa no el exceso en la valoración de un hecho ocurrido sino el sorprendente defecto en la misma. El equipo local, que trataba de interrumpir el juego constantemente, realizaba un cambio, Gabriel era el sustituido. Cuando se cercioró del tal efecto, el lateral zurdo local trató de darle dos besos a la colegiada, hecho que sorprende y que se dejó pasar sin efecto alguno; en su camino hacia la banda, a muy pocos metros de la misma y antes de salir del terreno, insultó gravemente a un miembro del banquillo pileño: “gilipollas” era la palabra que sorprendentemente el linier decidió hacer pasar desapercibida. Gabriel ya tenía amarilla, por lo que una sanción a la altura de lo que tal insulto merece habría provocado su expulsión, y como aún no había salido del terreno, su equipo se vería obligado a disputar con un jugador menos todo lo que restaba de partido. En la protesta de este hecho tan grave que se dejó pasar, fue expulsado Che, aunque de nuevo, en la redacción del acta aparecía sancionado con amarilla; cabe destacar que entre tanto, el capitán local –que también tenía ya amarilla- amenazó gravemente a viva voz y sin disimulo alguno al entrenador blanquiazul. Esto quedó, sorprendentemente, de nuevo en el olvido para el trío arbitral.

En el 75’, un disparo de Ponce desde el interior del área se marchó por muy poco. En el 80’ Cisqui tenía una situación inmejorable para el disparo, pero decidió pasar a un compañero y la ocasión se quedó en nada. En el 85’ Nacho notó un fuerte dolor en su rodilla mientras trataba de centrar el balón y tuvo que ser sustituido. En el 87’, la más clara llegó en botas de Álvaro Sánchez que envió el esférico rozando el poste izquierdo de Fede. Tras algo más de 7 minutos de alargue, se escucharon los pitidos que daban fin al encuentro y acababan con el sueño pileño. Sobre el verde, lloraba la UD Pilas en Peñaflor tras no poder doblegar a un rival que celebraba el empate con grandes muestras de alegría.

Así de duro es este deporte que tantas pasiones genera, por muy fuerte que sueñes y muchos méritos que hagas, no siempre obtienes el mérito que buscas.
Cierto es que aún queda una posible vía para el ascenso: si se dan los casos oportunos de ascensos y descensos en el grupo X de 3ª división y grupo I de división de honor y 1ª Andaluza, podría generarse una plaza libre en esta última que iría a parar al mejor tercero de los dos grupos de 2ª Andaluza, la Unión Deportiva Pilas.
FICHA TÉCNICA:   

Peñaflor CF: Fede, Titi, Gabriel, Francisco, Naranjo, Rojas, Marcos, Gala, Rayita, Serrano, Juanma. También jugaron: Chica, Pablo, Manuel, Rubén e Ismael.

UD Pilas: Burgos, Chiqui, Solís, Juanmi, Salado, Rojas, Ponce, Salva, Nacho, Gabri y Álvaro Sánchez. También jugaron: Javi Mara, Cisqui, Diego.

Árbitro:  Rocío Ibáñez Morales. Expulsó al visitante Gabri (roja directa mientras calentaba). Amonestó a los locales Gabriel, Rojas, Serrano, Francisco y Fede.  Y a Ponce por los visitantes.

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