martes, 26 de noviembre de 2019

Comunicado oficial


Ante las acusaciones vertidas por D. Rafael Almansa en su programa de COPE Sevilla contra nuestro presidente, José Cascajo, la UD Pilas quiere hacer públicas las siguientes consideraciones:

1. Calificamos como muy graves las palabras de D. Rafael Almansa, ya que en ellas insinúa que nuestro presidente es poco menos que un ladrón. De hecho, habla de "tener cuidado con las carteras", "ponerse de espalda" y hasta llega a decir "cuidado con el tal José Cascajo" o "dame una foto para cuando lo vea tirar por otra calle". Lo desprecia llamándole "el pobrecito" y para referirse a él dice que "hay que tener caradura, hay que tener poca vergüenza, hay que tener poco estilo", "es una desvergüenza total".
Un periodista como usted, al menos por experiencia, ya debería saber que no se puede arrollar de la forma que lo ha hecho la imagen pública de una persona por un episodio del que sólo conoce usted el trazo grueso, aprovechando el poder que le confiere el micrófono y para arropar a su amigo y colaborador.

2. La decisión de la destitución de José Santizo no la toma José Cascajo en solitario. Don Rafael Almansa debería saber que en los clubes suelen existir juntas directivas, que se reúnen y toman las decisiones de forma colegiada, como ha ocurrido en este caso. Esta junta directiva fue consciente desde el primer momento de que esta decisión iba a ser conflictiva y difícilmente entendida desde fuera, y mucho más después del resultado de partido contra el CD Coronil (5-0). Aun así, decidimos actuar con responsabilidad, por estar convencidos de que era lo mejor para el club. Puede usted estar seguro de que una decisión tan difícil de tomar sólo se asume si se está muy convencido de su necesidad. Sabíamos que tendríamos que asumir costes en forma de críticas, pero nunca esperábamos recibir acusaciones tan graves y destempladas contra nuestro presidente.

3. No queríamos entrar en detalles, porque la persona de José Santizo nos merece todo el respeto, pero dadas las circunstancias y los ataques desmesurados recibidos nos vemos en la obligación de hacerlo.

Desde el primer momento, tras su firma como nuevo entrenador de la U.D. Pilas, José Santizo comenzó a generar ciertos visos de desconfianza en la plantilla y personas cercanas al equipo. Desde el principio quisimos creer y darle tiempo pero varios actos que se fueron repitiendo en el día a día generaron un ambiente de animadversión irreversible que entendíamos estábamos obligados a cortar. Pasamos a describir, con ejemplos reales y ciertos, el porqué de la decisión aparentemente tan impopular que hemos tomado para con dicha persona:
-En la negociación previa a su firma, se acordaron unas condiciones en su contrato que Santizo con pleno conocimiento de causa y consentimiento decidió aceptar. Se acordó una asignación económica destinada a cubrir gastos tanto él como su supuesto cuerpo técnico (2º entrenador y preparador físico) que no aparecieron al completo en las dos semanas  (6 sesiones de entrenamientos y dos partidos). A pesar de comentar y asegurar que traería consigo un cuerpo técnico de dos miembros más, Santizo estuvo solo ese tiempo, salvo en la segunda semana de entrenamiento, en cuyas tres sesiones sí le acompañó una persona que actuó como segundo entrenador y que no vino al último partido. La UD Pilas y José Cascajo como presidente, tras su cese, siempre le dejaron claro que recibiría dicha compensación en base a las dos semanas trabajadas.
-Es muy triste que un experimentado profesional como D. Rafael Almansa  trate de destrozar la reputación de una persona -José Cascajo- sin decir toda la verdad. Ya que se siente con el poder de criticar sin conocer absolutamente nada de la persona, ni haber vivido los hechos, al menos entendemos que habría sido oportuno escuchar primero a las dos partes antes de lanzar sus improperios.
          -Hablando ya de temas puramente deportivos, como hemos indicado, desde el primer momento Santizo no generó confianza en ninguno de los miembros de la plantilla que iba a adiestrar. Este sentir se fue generando debido a los siguientes hechos:
·         En el club existía la sensación generalizada de que José Santizo venía sin plan de trabajo. En ninguna de las seis sesiones de entrenamiento (cinco sesiones reales + un partido amistoso) en las que estuvo al mando, el míster venía aparentemente con dicha sesión preparada. No se pudo observar ningún papel o referencia alguna en la que se apreciara el desarrollo de la misma y su plan, como es habitual en el trabajo diario de los entrenadores.
·         José Santizo, con el paso de los días y a pesar de recibir bastante información de personas cercanas al equipo sobre la plantilla, no la conocía al completo ni en gran parte. Y no hablamos de aptitudes, de quién es mejor o peor, sino directamente de quién es quién  y dónde juega. Esto quedó en evidencia no sólo durante las dos semanas de trabajo, sino incluso en el último partido cuando, tras comunicar la alineación inicial al grupo dentro del vestuario, el míster lanzó la siguiente pregunta: “¿Quiénes son mis extremos?”
·         Por costumbre, en todo cuerpo técnico que se precie bajo la tutela de su primer entrenador, existe un plan de partido. En dicho plan, aparte de la disposición táctica, un once inicial y circunstancias varias, está el trabajo estratégico, algo tan sumamente importante en el fútbol. José Santizo, en dos semanas de trabajo, no hizo mención alguna a esta fase del juego, hasta tal punto que tuvo que ser una persona ajena al cuerpo técnico pero cercana al club quien decidiera, motu proprio, planificar dicho trabajo de cara al partido y comunicárselo a los jugadores convocados.                     

Ante estos hechos, la plantilla nos hizo llegar su sentir. Por lo visto, escuchado y, también, por lo que nos transmitieron nuestros jugadores, comprendimos que la situación era irreconducible, y que por el bien del equipo debíamos tomar una decisión que sabíamos que sería impopular y bastante extraña, pero entendíamos que era la más adecuada.
4. En cuanto a la acusación de hacer culpable a nuestro club y más concretamente a nuestro presidente de que José Santizo, tras lo ocurrido, no pueda volver a entrenar esta temporada, queremos puntualizar:



·         En primer lugar, eso es  falso, pues podría coger las riendas de un equipo de escuela deportiva o cantera.
·         El debate sobre lo acertado o no de la norma que prohíbe a los entrenadores ejercer en más de un equipo en una temporada (salvo cesión de derechos) no nos compete. Nuestra responsabilidad se ciñe a actuar en base a lo que creamos oportuno para la gestión de nuestro club. La normativa es como es y ahí nosotros no podemos decir ni hacer nada. Lo único que estaba en nuestra mano lo hicimos: el lunes le comunicamos que hasta el viernes de esa semana no se le daría de baja para darle, al menos, cuatro días para poder encontrar otro equipo y ejercer así la cesión de derechos que sí le permitiera seguir entrenando en categoría sénior. Una vez llegada la fecha límite, se procedió a dar de baja su ficha y contrato, para dar de alta al nuevo entrenador.
 

5. La U.D. Pilas, entendiendo lo difícil de la situación, y queriendo actuar con caballerosidad para no manchar su currículum, le propuso a José Santizo el lunes que él mismo nos marcara qué decir en nuestra nota de prensa cuando publicáramos su marcha. Sabíamos que un cese tras sólo dos semanas de trabajo no es un plato de buen gusto para ningún entrenador, por lo que él mismo nos hizo llegar la posibilidad de anunciarlo como si hubiese sido una dimisión y así lo hicimos. Por querer empatizar y hacer el menor daño posible, los perjudicados hemos sido nosotros, pues poco después de este hecho, Santizo comunicó a varios medios que la UD Pilas lo había destituido, a pesar de haber publicado otra cosa, quedando el club en evidencia ante la opinión pública y, lo que más nos duele, ante nuestros propios socios y aficionados.


6. La junta directiva, en nombre del cuerpo técnico, de la plantilla, y estamos seguros que de la mayoría de nuestros aficionados y vecinos, quiere afirmar públicamente y con toda rotundidad que José Cascajo es un hombre íntegro y honrado, luchador incansable, un joven emprendedor que da trabajo a 30 personas, que quita muchas horas a su empresa y a su familia para dedicárselas a la UD Pilas, sólo por amor a unos colores, y que goza en nuestro pueblo de una excelente reputación como empresario, como vecino y como presidente.

7. Por último, y sin dejar de reconocer los errores que hayamos podido cometer en la gestión de los acontecimientos, queremos lanzar una reflexión: ante decisiones aparentemente tan impopulares, extrañas, sorpresivas y supuestamente injustas, quizá haya que hacer cierta autocrítica, preguntarse el porqué, y tratar de entender qué ha podido hacer mal. No ayuda al crecimiento personal buscar siempre la culpa en el prójimo.  

La Junta Directiva de la Unión Deportiva Pilas.


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